Artículos

Usar curiosidades y juegos de matemáticas en el aula.


Claudia Lisete Oliveira Groenwald
Ursula Tatiana Timm

Resumen

Este artículo fue el resultado de una investigación realizada en la Universidad Luterana de Brasil en el curso de Licenciatura en Matemáticas. Destaca la importancia de los juegos y desafíos como metodología de enseñanza en las clases de matemáticas que necesitan, para poder jugarlos, el uso del conocimiento matemático. Destaca que, cuando se preparan adecuadamente, son un recurso pedagógico eficaz para la construcción del conocimiento matemático.

Curiosidades y juegos matemáticos como recurso didáctico

Enseñar matemáticas es desarrollar el pensamiento lógico, estimular el pensamiento independiente, la creatividad y las habilidades para resolver problemas. Nosotros, como educadores matemáticos, debemos buscar alternativas para aumentar la motivación para el aprendizaje, desarrollar la autoconfianza, la organización, la concentración, la atención, el razonamiento lógico-deductivo y el sentido cooperativo, desarrollar la socialización y mejorar las interacciones con los demás.

Los juegos, si están diseñados adecuadamente, son un recurso pedagógico eficaz para desarrollar el conocimiento matemático. Nos referimos a aquellos que implican conocimiento matemático.

Vygotsky declaró que a través del juego el niño aprende a actuar en una esfera cognitiva, siendo libre de determinar sus propias acciones. Según él, el juguete estimula la curiosidad y la autoconfianza, proporcionando desarrollo del lenguaje, pensamiento, concentración y atención.

El uso de juegos y curiosidades en la enseñanza de las matemáticas tiene como objetivo hacer que los adolescentes disfruten aprendiendo esta materia, cambiando la rutina de la clase y despertando el interés del estudiante involucrado. Aprender a través de juegos como dominó, crucigramas, memoria y más permite al alumno hacer que el aprendizaje sea un proceso interesante e incluso divertido. Para esto, deben usarse ocasionalmente para remediar las brechas que ocurren en la actividad escolar diaria. En este sentido, encontramos que hay tres aspectos que justifican la incorporación del juego en las clases. Estos son: el juego, el desarrollo de técnicas intelectuales y la formación de relaciones sociales.

Jugar no es estudiar ni trabajar, porque al jugar, el estudiante aprende, sobre todo, a conocer y comprender el mundo social que la rodea.

Los juegos son educativos y, por lo tanto, requieren un plan de acción que permita el aprendizaje de conceptos matemáticos y culturales en general. Dado que los juegos en el aula son importantes, debemos ocupar un horario dentro de nuestra planificación para permitir que el maestro explore todo el potencial de los juegos, resolviendo procesos, registros y discusiones sobre posibles caminos que puedan surgir.

Los juegos se pueden usar para presentar contenido maduro y preparar al alumno para profundizar en los elementos ya trabajados. Deben elegirse y prepararse cuidadosamente para que el alumno adquiera conceptos matemáticos importantes.

Deberíamos usarlos no como herramientas recreativas en el aprendizaje, sino como facilitadores, ayudando a resolver los bloques que los estudiantes presentan en relación con algún contenido matemático.

"Otra razón para introducir juegos en la clase de matemáticas es la posibilidad de aliviar los bloqueos presentados por muchos de nuestros estudiantes que temen a las matemáticas y no pueden aprenderlas. Dentro de la situación del juego donde es imposible una actitud pasiva y la motivación es excelente, notamos que si bien estos estudiantes hablan matemáticas, también se desempeñan mejor y tienen actitudes más positivas hacia sus procesos de aprendizaje ".

(Borin, 1996,9)

Continúa después de la publicidad.

Según Malba Tahan, 1968, "para que los juegos produzcan los efectos deseados, deben ser dirigidos de alguna manera por los educadores". Asumiendo que los niños piensan de manera diferente a los adultos y que nuestro objetivo no es enseñarles a jugar, debemos seguir la forma en que juegan los niños, ser buenos observadores e interferir para hacer preguntas interesantes (sin perturbar la dinámica del grupo). ) para ayudarlos a construir reglas y pensar para que entiendan.

Moura, 1991, afirma que "el juego aborda las matemáticas a través del desarrollo de habilidades para resolver problemas".

Debemos elegir juegos que fomenten la resolución de problemas, especialmente cuando el contenido a estudiar es abstracto, difícil y ajeno a la práctica diaria, teniendo en cuenta las condiciones de cada comunidad y los deseos de cada alumno. Estas actividades no deberían ser demasiado fáciles o demasiado difíciles y deberían probarse antes de su aplicación para enriquecer las experiencias al proponer nuevas actividades, proporcionando más de una situación.