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Historia de las matemáticas desde el siglo IX a. C.


"LISA - BIBLIOTECA MODERNA DE MATEMÁTICAS:
ANTONIO MARMO DE OLIVEIRA.

En los siglos IX y VIII a. C., las matemáticas estaban en pañales en Babilonia. Los babilonios y los egipcios ya tenían álgebra y geometría, pero solo lo suficiente para sus necesidades prácticas, no ciencia organizada. En Babilonia, las matemáticas se cultivaron entre los escribas responsables de los tesoros reales. Por todo el material algebraico que tenían los babilonios y los egipcios, solo podemos ver las matemáticas como ciencia en el sentido moderno de la palabra de los siglos VI y V a. C.

La matemática griega se distingue de la matemática babilónica y egipcia por la forma en que se ve. Los griegos lo convirtieron en una ciencia adecuada sin preocuparse por sus aplicaciones prácticas.

Desde un punto de vista estructural, la matemática griega difiere de la anterior en que tiene en cuenta los problemas relacionados con procesos infinitos, movimiento y continuidad. Los diversos intentos de los griegos para resolver tales problemas condujeron al método axiomático-deductivo. Este método consiste en admitir ciertas preposiciones (más o menos obvias) y de ellas, a través de una cadena lógica, llegar a proposiciones más generales. Las dificultades encontradas por los griegos al estudiar los problemas de los procesos infinitos (sobre todo los problemas con los números irracionales) pueden ser las causas que los desviaron del álgebra a la geometría. De hecho, es en geometría que los griegos se destacan, culminando en el trabajo de Euclides, titulado "Los elementos". Después de Euclides encontramos las obras de Arquímedes y Apolonio de Perga.

Arquímedes desarrolla la geometría mediante la introducción de un nuevo método, llamado "método de agotamiento", que sería un verdadero germen del cual más tarde surgiría una rama importante de las matemáticas (teoría de límites). Apolonio de Perga, contemporáneo de Arquímedes, comienza sus estudios de las llamadas curvas cónicas: la elipse, la parábola y la hipérbole, que juegan un papel muy importante en las matemáticas de hoy. Para la época de Apolonio y Arquímedes, Grecia había dejado de ser el centro cultural del mundo. Esto, a través de las conquistas de Alejandro, se había mudado a la ciudad de Alejandría. Después de Apolonio y Arquímedes, la matemática griega entra en su ocaso.

10 de diciembre de 641, la ciudad de Alejandría cae bajo la bandera verde de Alá. Los ejércitos árabes, luego comprometidos en la llamada Guerra Santa, ocupan y destruyen la ciudad, y con ella todas las obras de los griegos. La ciencia de los griegos entra en eclipse. Pero la cultura helénica era demasiado fuerte para sucumbir de un solo golpe; en adelante la matemática entra en un estado latente. Los árabes, en su apuro, conquistan la India al encontrar otro tipo de cultura matemática allí: álgebra y aritmética.

Los hindúes introducen un símbolo completamente nuevo en el sistema de numeración conocido hasta ahora: el CERO. Esto provoca una verdadera revolución en el "arte de calcular". Comienza la difusión de la cultura hindú a través de los árabes. Estos traen a Europa los llamados "números arábigos", inventados por los hindúes. Sin duda, uno de los mayores propagadores de las matemáticas en ese momento fue el árabe Mohamed Ibn Musa Alchwarizmi, cuyo nombre dio como resultado las palabras dígitos y algoritmo en nuestro idioma.

Alchwarizmi propaga su trabajo, "Aldschebr Walmakabala", que literalmente significa restauración y comodidad. (De este trabajo se origina el nombre Álgebra). Las matemáticas, que estaban en estado latente, comienzan a despertarse. En el año 1202, el matemático italiano Leonardo de Pisa, apodado "Fibonacci" resucita las matemáticas en su trabajo titulado "Leber abaci" en el que describe el "arte de calcular" (aritmética y álgebra). En este libro, Leonardo presenta soluciones de ecuaciones de 1 °, 2 ° y 3 ° grado. En este momento Algebra comienza a tomar su sapecto formal. Un monje alemán Jordanus Nemorarius ya está comenzando a usar letras para significar cualquier número, y además introduce los signos de + (más) y - (menos) en forma de las letras p (más = más) ym (menos = menos).

Otro matemático alemán, Michael Stifel, ahora usa los signos más (+) y menos (-) como los usamos actualmente. Es el álgebra que nace y se desarrolla en pleno desarrollo. Tal desarrollo finalmente se consolida en el trabajo del matemático francés François Viète, llamado "Álgebra Speciosa". En él los símbolos alfabéticos tienen un significado general, pudiendo designar números, segmentos de líneas, entidades geométricas, etc.

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